domingo, 9 de mayo de 2010

Pesca deportiva del Pez Polla

No hay nada más noble y divertido que la pesca deportiva del pez polla. Primero porque como es un hijopura saltarín, pescar alguno ya de por sí tiene mucho mérito, y de hecho hasta que no tienes 18 años no te dejan porque no es cosa de niños. Y en segundo lugar porque como es un cachondo, aunque no lo pesques te descojonas con sus cosas.
Hay pescadores de pez polla que no entienden su sentido del humor y terminan pasándolo mal, porque les cabrea tanta coña y tanto vacile. Y es que al pez polla hay que saber seguirle la corriente y eso sí, tener buena mano por si pica, porque como pique tienes que agarrarte bien los machos para que no te lleve a dar una vuelta y encima se desenganche el anzuelo.

Para pescar al pez polla, ya sea en río o en mar, hay que tener paciencia, sentido del humor,
buena caña, certificado de pescador de peces polla y por lo menos uno o dos días libres porque si quieres ir de pesca de pez polla y piensas que con una jornada tienes suficiente estás muy equivocado.
Los buenos aficionados a la pesca deportiva del pez polla suelen ser ejecutivos de alta graduación
porque son los que tienen pasta gansa para alquilar cabañas como ésta de arriba en el Lago Kakatiti.

Religión y Pez Polla

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha rendido culto al pez polla. Los hombres y las mujeres de diversas y variadas partes del mundo han adorado al pez polla porque pensaban que tenía poderes sobrenaturales y a lo largo y ancho del planeta se han levantado templos, iglesias, ermitas, capillas y oratorios para demostrar su admiración por un bicho cuasidivino.



Libro de salmos pezpolléricos de la abadía de Meltz



Aspectos generales
En los frisos de las pocas construcciones que se guardan de los estúpidos, que era una tribu muy desarrollada tecnológicamente que vivían entre Colloto y Lugones, se pueden ver las primeras
imágenes en las que se demuestra el culto que se rendía al pez polla.
En tres piedras labradas que se conservan en perfecto estado en la Colegiata de Artinata los investigadores han descubierto que los estúpidos adoraban al pez polla.


Nadie sabe muy bien por qué los estúpidos adoraban al pez polla, pero los hechos son los hechos y nadie puede refutarlos porque sería una memez de calibre supina y aquí no estamos para ese tipo de cosas.

Se sabe, porque también se sabe, que los fenicios, los iconoclastas y los austeros, todos ellos pueblos mediterráneos de una época remota, adoraban al pez polla al que le atribuían poderes sobrenaturales.

Muchas de las estatuas que se encuentran en los templos cretinos de Malasia tienen alguna referencia al pez polla y nadie se ha sorprendido de que en varios escritos encontrados en tumbas de patricios y plebeyos, se puedan leer odas al bicho.En la catedral de Aquisgrán se encontraron más de cien mil papiros e incunables con diversos textos relacionados con el pez polla. En uno de ellos se llega incluso a decir que el pez polla tiene poderes curativos para la impotencia de flato y los gripes de meninge: “el pez polla lo cura todo, desde una erupcion de chichi hasta una herida blanca de arma de fuego” se puede leer en uno de estos escritos.
Pero los que rindieron más pleitesía al pez polla fueron los egipcios que sentían verdadera veneración por este bicho que se podía encontrar con asiduidad en las aguas del Bramaputra e
incluso del Nilo. A los egipcios les gustaba el pez polla en cualquiera de sus manifestaciones. De hecho la cocina egipcia de la época de Tutankamón era rica en platos a base de pez polla.
Todos los egipcios ricos o con cierto estatus social reconocido tenían como mínimo un esclavo pescador cuya única función era conseguir pez polla para sus comidas y sus cenas. Que le adoraran no quiere decir que no se lo comieran. Precisamente porque le adoraban se lo zampaban casi todos los días porque pensaban que les prevenía de los malos efectos o efectos nocivos del medioambiente.

Ya en el medioevo y en el Alto Nalón las cosas cambiaron bastante, aunque siempre se tuvo en mucho aprecio a este animal singular.
Sus adoradores se cuidaban muy mucho de no hacer pública su adoración por el animal y tenían
que refugiarse en lugares lúgubres y oscuros y hasta húmedos para rendirle pleitesía como ellos pensaban que se merecía.
En los ratos libres construían cruces como las que estamos viendo y se hincaban de hinojos ante ellas con las rodillas juntas y las manos en la cabeza, mientras gritaban todo lo que podían para liberar a los malos espíritus que se les habían metido dentro del cuerpo y del alma.
Podían pasarse horas y horas en esa posición expiando por sus pecados y pidiendo al pez polla árnica para que nos les mandaran a la mierda, que era como el infierno, pero de otra manera.
Pero han sido muchos los pueblos y las culturas las que han sentido verdadera devoción por el pez polla como si de un dios se tratara, bueno, es que en realidad para esos pueblos y culturas era un dios y le pedían todo tipo de cosas como que lloviera cuando había sequía o que dejara de llover cuando había inundaciones. También le pedían que les creciera el pelo a los calvos y las tetas a las nadadoras, pero jamás dinero o cosas materiales como pisos, tierras, chalets y duplex en ático.

(UN PADRE Y SU HIJO, AMBOS DE LA TRIBU DE LOS AUSTEROS, ADORANDO A UN PEZ POLLA)

Alrededor del culto al pez polla se fundaron muchas iglesias que ordenaban los ritos precisos para que las plegarias al bicho surtieran efecto. Famosa fue la Iglesia Pezpollera de Pollensa y famoso

fue su sumo sacerdote, Falo Pollatos, radical donde los hubiera y que en más de una ocasión
provocó escándalos de diversa índole porque era muy recto y muy riguroso en sus creencias. No dejaba pasar una y cuando notaba que alguien se pasaba de frenada le pegaba una manada de ostias de las que quitan el hipo hipso facto.

(FALO POLLATOS, SUMO SACERDOTE)


Dicen las malas lenguas que en una ocasión, Falo Pollatos echó a los mercaderes del templo porque se estaban sodomizando y cascando con un pez polla vivo que habían traído de Grao. Pollatos al verles les llamó de todo, porque no podía soportar sacrilegios de ese tipo, herejías de ese calibre y blasfemias de tamaña condición. Bien es cierto que el pez polla invita al delito, pero ahí está la grandeza del creyente; aguantar de la vida los reveses y lavarse los pies una vez cada tres meses.La Iglesia Pezpollera de Pollensa sufrió varios cambios a lo largo de su larga y dilatada trayectoria. Uno de los más drásticos fue el protagonizado por Mingo Minguela, un acólito de Pollatos, que no contento con ello y nunca satisfecho provocó una escisión del copón por culpa de una diferencia de criterios sobre la virginidad del animal y su tránsito al más allá.

(MINGO MINGUELA)

Mingo Minguela en contra de todo de todo pronóstico, presentó en el Concilio de Guaynabo una proposición no de ley en la que solicitaba la revisión de los principios fundamentales de la virginidad divina del pez polla y su autocomplacencia.
Como no le hicieron ni puto caso, porque la cúpula superior del clero pezpollero pollensano era muy inmovilista y además tenían miedo que Pollatos les retirara las subvenciones para la compra de pipas con sal, Minguela se mosqueó de tal manera que se fue por su cuenta, se independizó y montó su propia Iglesia, a la que bautizó con el nombre de “Nueva Iglesia Pezpollera Independiente”, más conocida como NIPI. Se instaló en Jódar y publicó su propia Biblia, que tuvo una gran acogida entre todos los tullidos e infectocontagiosos al Oeste del río Ganges y al Sur del Miño.
Mingo Minguela revolucionó el culto al pez polla y cambió algunos de los aspectos teológicos básicos que hasta aquel momento habían sido piedras angulares de la Iglesia Pezpollera; dogmas de fé irrefutables e indiscutibles como que el bicho es virgen por delante y martir por detrás. Minguela dejó claro que en su Iglesia el pez polla no era virgen sino promiscuo y que le gustaba
más quilar que comer mazapanes. Cambió todos los objetos que se utilizaban en los ritos nocturnos y en algunos de los diurnos. Impuso la figura del monaguillo para que se encargara de la insumación de las epístolas y de su propio bolsillo, ya que era rico gracias a la venta de bragas comestibles y sujetadores de amianto por correo, mandó realizar a los mejores artistas del momento una nueva iconografía pezpollera para adornar sus templos y diferenciarlos de su Iglesia de referencia o primitiva.
Mingo Minguela logró captar en muy poco tiempo a una buena cantidad de feligreses que
estaban hasta la coronilla de la rigidez de Pollatos y de que no les dejara copular en noches de luna nueva y en martes de eclipses isósceles.

Pero la verdadera revolución de Minguela fue el permitir el acceso de la mujer a todas los ritos de sus cultos. Hasta aquel momento la mujer no tenía derecho ni siquiera a formar parte de la Iglesia como miembra de pleno derecho y eso había provocado, en más de una ocasión situaciones un tanto chocantes entre sus seguidores.Pero no se crean que la adoración al pez polla ha sido siempre cosa de paganos y fariseos sin escrúpulos.

En los Evangelios Invertidos, encontrados por Teopato en las afueras de Perlora, se aseguraba
que ya Moisés, el inventor de la cuna, llevó a su pueblo a través del desierto guiado por un bastón pezpollero. Es más, en esos Evangelios Invertidos se llega a asegurar que a Eva, en el Paraíso Terrenal no le tentó el demonio disfrazado de serpiente para que comiera una de las manzanas del árbol perdido, sino que el demonio de lo que estaba vestido era de...de...PEZ POLLA.

(EL DEMONIO DISFRAZADO DE PEZ POLLA TENTANDO A EVA)

(NUEVA ILUSTRACIÓN DE LOS EVANGELIOS INVERTIDOS EN LA QUE SE VE AL DEMONIO DISFRAZADO DE PEZ POLLA TENTANDO A EVA A COMER UNA MANZANA PROHIBIDA)


De ser cierta esta teoría, que es muy posible que no lo sea porque ya se sabe que de los Evangelios Invertidos no se pueden creer muchas cosas porque están escritos deprisa y corriendo, echaría por tierra todo lo que se ha dicho hasta ahora del Paraíso Terrenal y su ubicación entre los Altos del Golán y Los Bajos Fondos.

Minguela y muchos de sus seguidores siguen pensando aún en el día de hoy que comió la manzana prohibida tentada por un pez polla chulín y no por una serpiente. Pero el hecho es el mismo, porque desde entonces las cosas no son como eran y por culpa de la manzana estamos condenados a trabajar y a ganarnos es sustento cotidiano con el sudor de nuestras frentes y nuestros sobacos.
Es más, en los Evangelios Invertidos se asegura que los tres Reyes Magos de Occidente; Juan, Perico y Andrés llevaron como ofrenda al niño; agua, azucarillos y pez polla, pero no se ha podido probar y sigue siendo una incógnita tremebunda. (ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS DE OCCIDENTE. ILUSTRACIÓN DE LOS EVANGELIOS INVERTIDOS DE AUTOR DESCONOCIDO).

Templos e Iglesias

Toda Iglesia tiene su templo, ese lugar en el que se arrejuntan los fieles para rendir pleitesía a su dios. A lo largo de la historia han sido muchas las capillas, ermitas, iglesias en general, abadías, monasterios y hasta catedrales que se han construido para adorar el pez polla. Grandes arquitectos se han esforzado en levantar edificios que estén a la altura del bicho divino. Sin que sirva de precedente aquí les enseñamos algunos de los más famosos para que los vean.

Abadia de Changon
Proyectada por Marcus Grónjol en la rivera del Putinave en Silesia. Fue muy visitada por peregrinos inmaduros en los siglos precedentes al tsunami barroco belga.

Monasterio de frukis

Obra magna del albañil siamés Ludos Vados. Albergó durante la guerra un hospital de campaña y en tiempos difíciles fue hostal de peregrinos.


Santa Polla

Enclavada en el desierto del Gobi, esta obra está datada entre el principio de las persecuciones
histéricas y el descubrimiento del lacre. Diseñada por el maestro cantero Ibrahin Tolete está hecha de arena y grijos de pozo de río sodomita.


Capillón Cococho
Una de las grandes obras del arquitecto suajiri, Dua Nulete. Aunque el alcalde de Trinca, promotor del proyecto y pagano de la iniciativa, Neonato Cunero quería que el Capillón se levantara dentro de su finca, la fuerza de la razón y de los argumentos de Nulete le terminaron de convencer para que lo ubicaran al pie de la montaña, para que en las largas y frías tardes de invierno los conejos pudieran abrevar en sus pilas bautismales.


Por razones que se desconocen se tardó en construir más de cien años y el buenazo de Cunero no pudo verla abierta porque ya se había muerto. Como había fallecido sin descendencia tuvo que ser un primo suyo que vivía en Benidorm el que tuvo que presidir los actos de inauguración que estuvieron presididos por el carnicero de Java y en los que intervino el Coro Minero de La Unión y la Coral Vajillas. En su sótano alberga la única reliquia de Minguela que no se profanó o vendió a mercaderes de otras tierras.

Mezquita Pollera
No son frecuentes las mezquitas que rindan culto al pez polla. Llegaron a ser frecuentes en Ramala, pero los yonkis se las cargaron todas para levantar burguers y dinners.

Tiene tres o cuatro pabellones, ático retranqueao, cuarto trastero y antena parapléjica.
Catedral de guachi
No está claro quien fue su arquitecto. Se barajan dos nombres:
Chúflin Mojamé y Luis Mirandiña, aparejador celestino que en los ratos libres hacía castillos en el aire y porqueras de hormigón para cerdos persistentes. En verano se celebran cursos de verano y seminarios investigadores resolubles.

sábado, 8 de mayo de 2010

Gastronomía y Pez Polla

El pez polla siempre ha estado muy ligado al mundo gastronómico, a la cocina en general.. No hay cultura, tribu o civilización que no tenga entre sus platos favoritos algo elaborado a base de pez polla. Desde los más antiguos pobladores del planeta, hasta las grandes cadenas internacionales de Pezpollerías, de pez polla rápido, pasando por los romanos, los bizantinos, los mozárabes y hasta los cleptómanos han degustado el pez polla en todas sus variantes,: guisado, cocido, asado, frito, a la plancha, brasa o a la parrilla.
El pez polla tiene una de las carnes más exquisitas que existen y otrora, en otros tiempos, era solo comida de ricos y poderosos.

Los primeros que descubrieron el magnífico sabor de este bicho fueron los cornúpetas, un pequeño pueblo al Oeste de los cárpatos, que como no tenían otra cosa mejor que comer no tuvieron más remedio que comer pez polla, que era un pescado que abundaba mucho en sus lagos y ríos. Ellos fueron los que dieron los primeros pasos e inventaron el pez polla cocido, a la brasa y a la estaca; tres maneras tres de prepararlo que aún perduran con el paso de los siglos.
Pero fueron los romanos los que le dieron el toque mágico de alta cocina y sobre todo gracias a Paulus Vaquerum, el cocinero de Alejandro Magno, al que llamaban así porque le gustaba el coñac.
Magno, al que vemos abajo entrando triunfador en Roma montado en su carro pezpollero, sentía debilidad por el pez polla y Vaquerum se lo hacía de miles de maneras y nunca se cansaba de comerlo. A Magno sobre todo le gustaba guisado al brandy y con unas gotitas de ajopuerro.

Vaquerum publicó su famoso “Tratado del pez polla en mil platos diferentes. Ciencia, esencia y conciencia del existir de una carne prieta y sabrosa”. Un título un tanto largo la verdad, pero así era Paulus.
El Vaquerum, porque así se conocía al tratado, fue todo un vademécum para los cocineros de todo el vasto y amplio Imperio romano. De Hispania a Egipto los cocineros romanos elaboraban sus mejores platos de pez polla basándose en las recetas ideadas por Vaquerum.. Precisamente y de Vaquerum es el ya hipermegaclásico: Pez Polla al vino tinto, que aún sigue siendo una de las maneras más habituales de poner el bicho.
Aunque el pez polla tardó mucho tiempo en ser popular, siempre gustó mucho al pueblo llano. De hecho, el pez polla era uno de los productos que más se utilizaban en fiestas, festejos, juergas, algarabías, bodas, bautizos, convenciones y simposiums para celebrar algo. En las fiestas al aire libre se hacía siempre a la estaca.

Y en las fiestas en el interior se hacía a la parrilla. Como era muy caro los pobres solo podían comerlo en grandes ocasiones y porque pagando entre todos salía más barato y además que coño, cuando hay que festejar algo se hace a lo grande y que mejor vianda que pez polla a la estaca o a la parrilla para darte un homenaje, un buen homenaje.

En los mesones y en las ventas de todo el mundo siempre se ha preparado pez polla de alguna manera, aunque fuera amojamao y seco, que es por cierto una de las salazones más reputadas y deseadas que hay.
Gracias a los cocineros y cocineras de los bodegones y casas de comer hoy tenemos un riquísimo acervo gastronómico. Y es que, insisto, como era tan caro solo lo comían los ricos y los pobres no podían inventarse muchas cosas porque no lo podían comer casi nunca y cuando lo hacían o era a la estaca o a la parrilla o ya en un restaurante de postín y caro.
Si en una casa pobre se compraba un pez polla para hacerlo en casa en un cumpleaños, bautizo o lo que fuera, como era muy caro, nadie se atrevía a experimentar y para asegurar la inversión se preparaba a la estaca o a la parrilla y punto pelota. Así no se desarrolla una rica y variada cultura gastronómica. Por eso de las más de 25.000 recetas culinarias elaboradas con pez polla y oficialmente registradas en la actualidad, unas 23.000 ya vienen de atrás, de cuando era caro.

Luego se popularizó mucho y el pez polla entró en los hogares como cualquier otro producto y bien es cierto que se perdió parte del encanto, pero ahora está todo el mundo encantado porque puedes comer pez polla todos los días si quieres.
Sin embargo siguen siendo los restaurantes, los restauradores, los cocineros y los ingenieros de bellota los que siguen produciendo más recetas con pez polla. En estos momentos hay cocineros que se dedican casi en exclusiva al pez polla y viajan por todo el mundo, de cocina en cocina, preparando sus platos.


Uno de los más famosos, autor además de más de cien libros, es Samuel Fulardo.

Fulardo, un macrobiótico de Écija, fue el primero que se atrevió a cocinar a los peces polla bipóllicos. Hasta él todo se elaboraba con unipóllicos, pero él osó y le salió bien.
Experimentando en su laboratorio-cocina de Drogalbnia descubrió que al pez polla bipóllico no le puedes meter en agua, ni en el horno, porque se te reseca.
Así que probó a ponerlo crudín con salsa de piamongos verdes y ¡Pum! Dio en el clavo y desarrolló todo un nuevo concepto de cocina pezpollérica.
Asimismo Samuel, que era muy listo, fue el primer que creyó en la publicidad como vehículo de transmisión de conceptos y aplicó sus teorías en sus propios restaurantes.
Nadie como él sabía vender bien el producto y buena prueba de ello son sus carteles que se han convertido no sólo en objetos de deseo, sino en obras de arte de primera magnitud que cuelgan de las alcayatas clavadas en las paredes de los Museos más importantes del mundo.

Pero la última gran novedad en materia gastronómica pezpollerística está en lo que se llama la fast-food. Claro ahora es tan barato que se puede hacer cualquier cosa con él y siempre sabe bien.
Luis Alfredo Tomelloso de los Balcanes, un mequetrefe de tres al cuarto que suspendía siempre Formación del Espíritu Nacional en el colegio, fue el primero que se atrevió a montar una cadena de restaurantes de comida rápida con platos preparados exclusivamente a base de pez polla. Nadie daba un duro por su proyecto y mucho menos los bancos que ya se sabe como se las gastan con los créditos cuando no ven los beneficios claros. Con todo y esto, Tomelloso se lanzó a la aventura en solitario y montó en Alcázar de San Juan su primer “Pez Polla Expresss”.

A Tomelloso le daba igual que le acusaran de pervertidor de gustos y de rebajar el alto nivel culinario del pez polla. Ël sabía que el bicho gusta y gusta mucho. ¿Cuál era el problema?, que hay que esperar mucho tiempo a que se haga bien, porque el pez polla es de carne recia y necesita un puntín más que otros peces para estar requetebueno. Tomelloso inventó el grill hacedor de pez polla en su jugo y ahora tiene una cadena repartida por todo el mundo y está completamente forrao y me parece bien arriesgó y se llevó el pez polla al agua y cuando se hacen las cosas bien pues se suele acertar y él acertó.


RECETAS

No podíamos hablar de la gastronomía del pez polla y no darles algunas recetillas. Creo que es de obligado cumplimiento. Como la llamada viene de cuando estábamos comentando que Alejandro Magno, que era un Fanático y un apasionado del pez polla y sobre todo del pez polla guisado al brandy con unas gotitas de ajopuerro, receta exclusiva de su cocinero particular, Paulus Vaquerum, pues iniciamos esta sección con ella:

Pez polla guisado al brandy
Ingredientes para 4 personas: Un pez polla tronfio de unos dos kilos de peso. Un vasito de brandy. Un ajopuerro. Un diente picado de ajo. Una cebolla. Angostura. Un tuétano de espina dorsal de mosca cojonera. Sal y aguarrás.
Se coge el pez polla tronfio y se le mata bien muerto. Una vez que ha expirado se le pone en una sartén y se le deja dorar hasta que esté dorado. Mientras se dora se pocha lentamente en una cazuela perolera el ajopuerro, el diente de ajo, la cebolla y la angostura. Cuando el tronfio ya está dorado y lo que hemos puesto en la cazuela está pocho del todo se mezcla bien mezclao y se le añade el tuétano de espina dorsal de mosca cojonera y la sal y se deja reposar de una a dos semanas. Una vez pasado ese tiempo se sirve frío, como la venganza y se usa el aguarrás para limpiar la sartén y la cazuela perolera, porque estén seguros que si no lo van a tener complicado para poder cocinar con ellas otra vez; los ácidos fólicos que desprende el tronfio unidos a los heces del tuétano de mosca cojonera producen una grasa guarra que no se quita con nada, salvo con aguarrás.
Hay que decir al respecto que a Alejandro Magno
le gustaba tanto este plato que para garantizarse el suministro de pez polla tronfio creó una centuria especial, un cuerpo militar de élite, integrado por legionarios escogidos entre los mejores de todo el ejército, cuya única obligación era pescar este pez allá donde lo hubiera o hubiese.
Esta centuria dejó de existir cuando Alejandro Magno se murió y su centurión: Lucius Pollalius, fue quemado vivo en el foro, junto con sus informes y partes de pesca, para que jamás contara sus secretos. Una lástima porque ahora no se sabe como eran capaces de pescar tanto pez polla tronfio, con lo difícil que es.


Pez polla a la parrilla
Ingredientes para 6 personas: Un pez polla de cualquier especie de tres a cuatro kilos. Sal y nuez moscada.
Se abre el pez polla y se le saca la víscera. Se le echa encima de una parrilla y se deja hacer. Cuando esta hecho se sirve en la mesa y se come con pan o en su defecto turrón del duro. Es fácil de hacer y nunca falla, aunque si se hace demasiado se queda correoso.

Pez polla a la peruana
Ingredientes para 4 personas: 500 gramos de pez polla. 500 gramos de cebolla 8 dientes de ajo. 2
limones. 2 tomates. 1 copa de vinagre. 2 cucharadas de harina de maíz, Una cucharada de pimentón. Una lechuga flotante. Perejil, comino, sal y pimienta.
Preparación: Paso 1: Bañar el pez polla con harina de maíz, sal, pimienta y freír durante cinco minutos en muy, pero que muy abundante aceite caliente. Paso 2: Luego, dorar en otra sartén el ajo con pimienta al gusto, el pimentón, comino al gusto y las cebollas cortadas a lo largo. Saltear todo con un poco de vino blanco y una pizca de vinagre. Paso 3: Una vez que las cebollas han quedado crocantes, bañar el pez plla frito con ésta salsa, espolvorear perejil picado y adornar con lechuga.

Pez polla al horno fino
Ingredientes
: 1 pez polla grandecito. 50 g de almendras. 3 hojas de salvia. Un poco de mantequilla. 3 patatas. Sal y pimienta. 3 cucharadas de oporto. 70 ml de aceite.
Preparación: Limpiar y secar el pescado, la salvia y las patatas. Cortar las patatas en láminas muy finas. Majar en un motero las almendras con la salvia. Luego añadir el oporto y un chorrito de aceite de oliva y mezclar todo muy bien. Engrasar una fuente con mantequilla. Colocar el pez polla y añadir sal y pimienta. Cubrir con la mezcla de oporto, almendras y aceite y dejar en maceración durante dos horas. Precalentar el horno a 180º. Poner el pez polla encima de las rodajas finas de patatas y añadir el resto del líquido de la maceración. Dejar hornear durante 40 minutos.

Pez polla acaramelado con salsa de mango y quinua.
Ingredientes: 12 ó 16 peces polla crudos pelados – 5 cucharadas de miel, soya y gengibre (marinada). 2 mangos medianos. 1 cebolla roja. 1 limón. 1 pimiento rojo y 1 amarillo. 8 ramitas de hierbabuena.– Sal y pimienta al gusto. 1/2 taza de quinua.
Preparación: Marinada: poner los peces polla en la mezcla de miel, soya y jengibre, y reposar 3 horas en el frigorífico. Salsa: moler mangos, salpimentar y añadir jugo de limón. Ratatouille: cortar pimientos y cebolla en bloques, freirlos y salpimentar. Quinua: preparar como si fuera arroz, sin añadir sal ni pimienta. Freír camarones durante 3 minutos por lado hasta que acaramelen.
Presentación: Colocar molde redondo pequeño de cocina en medio del plato hondo de fondo. Poner una capa de ratatouille al fondo del molde y añadir una buena capa de quinua preparada. Coronar con 3 ó 4 peces polla encima de cada porción. Verter salsa de mango alrededor del molde con una cuchara. Decorar con hojita de hierbabuena.

Pez polla al horno con asado de pimientos coloraos.
Ingredientes
: Un filete de pez polla tiernín y jugosín. Un pimiento rojo. Una berenjena. Dos cebollas medianas. Aceite de oliva. Sal gorda. Pimienta. Orégano (opcional). Un vaso de vino blanco. 100 gramos de queso parmesano. Albahaca- Un tomate gordo y preñao.
Preparación: Se trocean el pimiento, la berenjena y las cebollas y se pone todo en una fuente con aceite de oliva, sal y pimienta. Se coloca la fuente en el horno previamente calentado a 180º durante media hora. A la media hora, se añade el vino, se remueve todo un poquito y se vuelve a meter en el horno, subiendo la temperatura a 200º durante 40 minutos. Se lava el filete de pez polla y se escurre bien. Se rocía con un poco de zumo de limón y una pizca de albahaca. Pasados los 40 minutos, se saca la fuente del horno y, si está hecho el asado de pimientos, cebolla y berenjena, se coloca el filete de pez polla encima (sino está hecho, déjale 10 minutos más).

Arte y Pez Polla

El arte es una de esas facetas que desarrolla el hombre, el ser humano, aún no se sabe muy bien
por qué, pero así es, simplemente para satisfacer sus ansias de creatividad, en aras de la búsqueda de la belleza y en cierto modo persiguiendo una cierta espiritualidad lúdica; esa paz satisfactoria y adrenalínica que produce en la mente humana el placer de haber hecho algo...digamos que artístico: Escribir, pintar, esculpir, componer etc. El arte es tan fuerte y está tan impreso en los genes que no podríamos vivir sin arte, sin el arte. Y el pez polla, nuestro querido pez polla, siempre ha sido una fuente inagotable de inspiración para todo tipo de artistas, de todos los pelajes y de todos sitios,

Del arte se pueden decir muchas cosas y todas buenas, porque el arte tiene una enorme capacidad de fascinación y siempre nos quedamos como alelados, o sea fascinados, ante un cuadro que nos gusta, o una escultura, una canción, un edificio, una joya o algo que derroche arte; mejor o peor hecho, concebido y realizado. Más o menos brillante o acertado. Más novedoso o de género. Da igual; el arte nos subyuga, nos fascina, nos encanta, encandila, subroga, penetra, nos posee como una obsesión y por todo eso y mucho más nos gusta.
El hombre se ha inspirado siempre en lo que tiene alrededor para hacer arte y de todo lo que le rodea siempre intenta llevar al arte aquello que más le atrae y el poz polla siempre ha atraído mucho y como ha atraído mucho, los artistas le han rendido siempre muchos homenajes. El pez polla es una contigua fuente de inspiración para los artistas, sobre todo los plásticos, telúricos y metálicos.
Al igual que el hombre de Altamira pintó un bisonte en la pared del salón de su cueva, el pez polla ha sido el bisonte de muchos artistas que han visto en sus formas mórbidas redondeadas toda la capacidad inherente de fascinación que tienen siempre las cosas o los seres mágicos e influyentes.
Gracias a la magia que exhala por sus cuatro costados el pez polla, artistas de todo el mundo y de todos los tiempos han querido basar sus creaciones en él o por lo menos inspirarse en él para que él les protegiera y les diera la fuerza necesaria para afrontar el siempre difícil trance de la creación artística.
En el siguiente capítulo vamos a analizar y disfrutar de algunas de las grandes obras de arte de todos los tiempos que han hecho los artistas más valiosos y valorados, basándose en la magia y fascinación del señor Pez Polla.

Pintura

Algunos de los más grandes Artistas han visto en el pez polla ese elemento diferenciador que podía convertir a su obra en algo que no tenía nada que ver con lo que ellos esperaban. Es lo que se llama el “irrefrenable influjo del pez polla” y que Rusvel Franclin definió como “la sublimación pezpollera”.
Esa sublimación es la que obligó, por ejemplo a Velázquez, que era un pintor de Sevilla, aunque vivía en Madrid en la calle del mismo nombre, a reflejar un magnífico ejemplar de pez polla en el espejo en el que se mira la dama de...el espejo claro. O a volver a poner el mismo animal en otro espejo en su primera versión de lo que luego se llamaría “Las Meninas de Velásquez” y en
principio el pintor bautizó como “Las vacaburras de las hijas del Rey conmigo en el estudio y un pez polla en el espejo.
Son muchos los estudiosos que han intentado entender como Velásquez tuvo los cojonazos de pintar un pez polla en un retrato real, pero lo hizo. Luego sus alumnos lo borraron cuidadosamente antes de llevarlo a la Palacio y la versión que hoy se ve en el Prado es la segunda, o sea la que no tiene pez polla. Pero el pez polla está ahí y se ha visto en los análisis que se han hecho con Rayos Equis.


Pero no solo Velázquez se volvió loco por culpa del influjo del pez polla.
Muchos años más tarde, un malagueño llamado Pablo Ruiz, al que le gustaba mucho el personaje de “Picacho” de un programa de televisión y con “Picacho se quedó. Pues Pablo Ruiz Picacho también se dejó influenciar por el influjo del pez polla y se puso como un poseso a pintar peces polla por todos los sitios. Lo que pasa es que nadie se atrevía a comprar esos cuadros y un buen amigo le aconsejó que los quitara, los peces polla de los cuadros, que dejara solo el resto de lo que había pintado y así lo hizo y le funcionó y además se hizo muy famosos.
Pero si hubo un artista que quedó turureta Con el rollo del pez polla ese fue Francisco de Polla y Lucientes. Como no iba a quedarse fascinado Polla con un pez polla. Estaban hechos el uno para el otro. Hasta aquel entonces Polla había pintado algunos cartones para hacer toallas y algún
que otro retrato a la familia real. Pero un día en los toros y tras hacer unos cuantos bocetos de toros, se comió un bocadillo de pez polla al chilindrón y algo cambió en él. Algo le hizo cambiar y desde entonces no dejó de pintar monstruos extraños comiéndose peces polla y cosas así.
Acabó sordo y hecho polvo, pero hoy en día todos le rinden pleitesía y gracias al pez polla y a su influjo verdadero, indestructible e imperecedero.